Mis citas

Cita de Juan José Millas en El País el 19 de Noviembre de 2009

"Los vocablos no sólo contienen definiciones, también tienen sabor, textura, volumen, que las hay imposibles de tragar, como el aceite de ricino y las que entran sin sentir, como un licor dulce.
Las que curan y las que hacen daño, las que duermen y las que despiertan. Las que proporcionan inquietud y paz. Hay palabras, incluso, que matan".
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viernes, 22 de enero de 2010

Poesía y un beso


Ayer te escribí

un verso, donde

te digo mi amor

inmenso, hoy te lo

doy impreso, y quiero

a cambio un beso.



Goizeder

viernes, 25 de diciembre de 2009

CriTica-Cuento de Navidad

Cuento de Navidad
Creo que lo que intenta decir es que, no hay que ser egoistas y hay que creer en la Navidad.
El protagonista de la pelicula al final se da cuenta de que no hay que ser egoista con los demas.
La Navidad es para pasarla con la gente de tu alrededor que te quiere.
Esa es mi opiniòn y !!FeLiz NaviiDad!!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Me gustas-Makano

Me gusta porque es muy bonita y me la ha dedicado una persona muy especial para mi.


Me gustas
Eres dueña de mi vida...
me robaste el corazon, mi amor
me gusta sentirte serca,
me gusta q estas aki,
me gusta poder besarte
me gusta acariciarte, es q a mi me gustaa...
coro:
porque te quieroo, y no hay nadie en el mundo
que te ame cn las fuerzas q te amo yo, mi amor(2vcs)
me gusta tu sonrisa, me gusta tu mirada
me gusta la ternura q dibuja tu cara
me gusta cuando dics lo mucho q me kieres,
es q sin ti mi niña mi corazon se muere.
regalame todo de ti, q yo te doy todo de mi
amemonos mi amor (2vcs)
Eres la dueña de mi vida siempre te amare
yo te prometo q por nadie te cambiare
te quiero, te adoro, yo te hare feliz,
tan solo dime q si.
coro:
porque te quieroo, y no hay nadie en el mundo
que te ame cn las fuerzas q te amo yo, mi amor(2vcs)
quiero akriciarte, yo kiero besar,
kiero hacerte mia, solamente mia(2vcs)
porq yo te voy a demostrar lo q siento por ti
brindandote ternura y respeto
tu la mujer ideal siempre te voy amar
eres mi consentida
coro:
porque te quieroo, y no hay nadie en el mundo
que te ame cn las fuerzas q te amo yo, mi amor(2vcs)
 
 
 

martes, 1 de diciembre de 2009

Una Navidad diferente

Cada año, cuando se acerca la Navidad, Goizeder y sus amigas, empiezan a hacer planes de que harán en esos días tan especiales, días en los que no hay colegio, no hay que madrugar, días especialmente para ir de compras y pasarlo bien, como todos los años. Lo que no sabían que este año, el destino les había preparado UNA NAVIDAD DIFERENTE, una Navidad que ninguna iba a olvidar jamás.

El 22 de Diciembre acabaron las clases para ellas, les quedaban por delante 17 días para disfrutar al máximo de esas esperadas vacaciones.
Ese mismo día quedaron para ir al cine, a la entrada del cine les esperaba la primera prueba de esa Navidad, una mujer no muy mayor, despeinada y con una mirada triste, estaba pidiendo limosna, con un cartel que decía: “No tengo dinero, no tengo casa, por favor aceptaré cualquier tipo de ayuda”.

Ellas en ese momento comentaron lo desagradable de la situación, pero no imaginaron que esa señora era el principio de su historia. Después de salir del cine, fueron a comer algo y después a casa.

Al día siguiente, quedaron en la parada del autobús para ir al cetro comercial. Una vez allí, estuvieron probándose ropa, puesto que sus padres les habían dado dinero para comprarse algo, aprovecharon también para comprar algún regalo para su familia, ya que al día siguiente era la noche del Olentzero y aunque ellas no creían en esas cosas, compraron un detalle para sus padres y hermanos.

A la salida del centro comercial, en la puerta sentado en el suelo, vieron a un hombre de unos cuarenta y tantos años, con barba de varios días y la ropa que parecía dos tallas más grandes de la suya, era de noche, hacía mucho frío y en un principio sintieron miedo y cuando se fueron acercando, vieron que había un cartel a su lado que decía: “No tengo dinero, no tengo casa, por favor aceptaré cualquier tipo de ayuda”, era su segunda prueba de la Navidad. Las cuatro amigas de miraron, pero no hicieron ningún comentario, se dirigieron a coger el autobús y quedaron en que al día siguiente irían a ver el desfile del Olentzero.

Por fin había llegado la Nochebuena, y como en la mayoría de las casas, habían preparado el árbol de Navidad y lo habían adornado con muchas cintas y muchas bolas. Esa noche vendría toda la familia a cenar, y aunque a ellas les agobiaba la visita de abuelos, tíos, primos… tendrían que aguantar, porque ya sabían que luego van los regalos, la paga… Y merecía la pena! Ya que este año, Goizeder había pedido un móvil nuevo, un ipod, y varias prendas de ropa y calzado, estaba deseando que llegaría la noche para que le dieran lo que había pedido.

A las cinco en punto, estaban ya todas en la calle, comentaban lo que habían pedido cada una y aunque no creían en el Olentzero, ni tampoco en los reyes, sabían que en su casa siempre había regalos para ellas. Se fueron a ver el Olentzero y les hacía gracia que los niños pequeños, le gritaban para pedirles regalos y entregaban sus cartas pensando que esa noche mágica el Olentzero pasaría sin que ellos le vieran y dejaría lo que ellos habían pedido debajo del árbol. Son cosas de niños y ellas aunque todavía tenían 12 años, pensaban que eso ya no era para ellas, que ellas eran ya suficientemente mayores para creer esas tonterías, para ellas la Navidad sólo era estar de vacaciones, gastar y recibir regalos, esa era su idea.

Cuando se dirigían nuevamente a terminar las últimas compras, en medio del alboroto de la gente que se iba a su casa a preparar la cena, se chocaron de frente con una niña de unos seis años que entre sollozos les dijo que se había perdido, se apartaron del lugar del alboroto y ya más calmada la niña les dijo que había acudido con su mamá a entregar la carta al Olentzero y como se perdió no había podido entregar su carta, tenía ojos tristes y encima se había perdido.

Las cuatro amigas le dijeron a ver si tenía el número de móvil de su madre o alguien de su familia y la niña contestó que sus padres no tenían móvil, a ellas les pareció raro que ninguno de sus padres tuvieran móvil en estos tiempos que hasta ellas tenían pero no le dieron importancia. Le preguntaron a ver donde vivía, y después de varios datos que les facilitó la niña decidieron llevarla a su casa. Por el camino la niña les dijo que sus padres no trabajaban, a ellas no les extrañó ya que sabían por varios de sus familiares, que el trabajo estaba muy mal y había poco.

Por fin llegaron al lugar donde les había guiado la niña, pensaron que se había equivocado porque entraron a un tipo de albergue donde había mucha gente. Entraron hasta dentro y al fondo estaba su madre que se abrazó en seguida a la niña, por la otra esquina apareció su padre y los tres se abrazaron un buen rato. Cual fue la sorpresa de las amigas cuando descubrieron que la madre era la mujer que habían visto en el cine pidiendo y el padre era el hombre de la ropa grande del centro comercial.

La pareja se acercó a darles las gracias a las chicas y después de invitarles a un chocolate caliente, les contaron la realidad de su historia, eran una familia normal, vivían en una casa muy bonita, pero el destino quiso que el padre se quedara sin trabajo, la madre tenía una enfermedad en los huesos y no podía trabajar, después de mucho luchar al final les quitaron la casa y se quedaran sin nada. En el albergue les proporcionaron alojamiento y comida, por eso estaban pidiendo en la calle, porque en poco tiempo de tenerlo todo, pasaron a no tener nada.

Las chicas se quedaron de piedra, se marcharon de allí muy tristes, pensando en esa pobre familia que podía ser cualquiera de ellas, al rato volvieron y le dieron los regalos a la niña, diciéndole que se habían encontrado con el Olentzero y se los había dado para ella.

Por fin comprendieron el verdadero espíritu de la Navidad, poder estar con tu familia y disfrutar de ella porque nunca sabes lo que te deparará el futuro.

domingo, 8 de noviembre de 2009

El sueño en Halloween

Era el día de Hallowen y nos estábamos preparando el disfraz y todas las cosas para la noche, porque nos íbamos a dormir al colegio.

Cuando eran las ocho de la noche nos fuimos al colegio. Cuando llegamos, se apagaron todas las luces y empezó a sonar un ruido extraño, nosotras pensamos que era una broma de los chicos pero cuando encontramos un interruptor de la luz encendimos las luces y nos dimos cuenta de que no había nadie. Entonces buscamos por todo el colegio a la gente y como no encontramos a nadie pensábamos que nos habíamos equivocado de día, pero por si acaso miramos en nuestra clase que había un calendario.

Después, de mirar vimos que no nos habíamos equivocado de día, entonces dijimos todas a la vez:

-Que raro que no haya nadie-.

Subimos a la parte de arriba del colegio y tocamos una puerta para que abrieran, si había alguien pero no había nadie parecía que los habían secuestrado, cuando ya nos íbamos la puerta que habíamos tocado se abrió sola y se oyó un lamento de alguien como si estuviera muerto y también se estaba riendo de nosotras con una risa malvada.

Nosotras estábamos asustadas, pero entramos en la habitación, buscamos un interruptor pero no había, la habitación era húmeda y muy oscura. Pero nos acordamos que teníamos una cerilla y la encendimos, cuando la encendimos nos dimos un susto de muerte porque vimos que estaban todos allí ¡pero estaban muertos!

Nos fuimos corriendo de la habitación y salimos a la puerta por donde se entra al colegio.
Estábamos tan asustadas que gritamos, nos dirigimos al patio cubierto y cuando llegamos nos esperaban toda la gente que habíamos visto que estaba muerta, nos fuimos corriendo y nos escondimos en el baño, cuando salimos estaba toda la gente esperándonos, pero resulta que no estaba muerta había sido todo un sueño.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Halloween y mis amigas

En la noche de Halloween mis amigas
Goi,Izas,Andrea, Leire y yo, quedamos
para ver quien se atrevía a entrar
en la casa abandonada que había en el pueblo.
Decían que en esa casa hubo un asesinato.
Esa noche fue una noche inolvidable...
Goi,Izas,Andrea, Leire y yo estabamos
en frente de la casa.
-¿Quien se atreve a entrar? Dijo Goi.
Andrea sin responder entro en la casa.
Las demas se miraron con cara de asombro, y entraron detras de ella.
Tuvimos que sacar las linternas porque no
había luz. Empezamos a escuchar ruidos estraños
en la casa.De repente se oyo un chirrido de una puerta abriéndose,todas
apuntamos rápidamente con la linterna a la puerta.
Muertas de miedo fuimos a mirar qué había.Encontramos un sótano
muy grande, mientras que bajabamos las escaleras que había
se cerró de golpe la puerta. Y todas sobresaltamos.
-Tengo mucho miedo- Susurro Izas.
-Yo también- Le dije.
De repente empezamos a ver sombras raras,
rápidamente fuimos a escondernos muertas de miedo.
Vimos una sombra muy rara....
-¿Qué era eso?- Dijo Leire temblando de miedo.
-No lo sé- Le dije.
-¿Por qué no nos vamos de la casa?- Dijo Izas
-Sí, es una buena idea- Dijo Goi.
Se acercaron a la puerta, pero no se abría, nos dimos cuenta de que estábamos encerradas.
-¿Y ahora qué hacemos?- Dijimos a la vez.
-No lo sé- Les dije.
Oimos ruidos muy fuertes detras de nosotros. De repente vimos que se nos acercaba alguien,
todas asustadas nos abrazamos fuerte.
-¿Qué quieres de nosotras?- Dijo Andrea medio llorando y gritando.
-Solo quiero que me ayudeis-Susurro el fantasma
-¡Ayudarte a qué!,¿Qué quieres que hagamos?- Dijo Leire.
-Necesitamos encontrar el espíritu de nuestra hija,
la mataron en la habitación de arriba, su espíritu anda sola por la casa.
-Y co... co... como hacemos eso- Dijo Izas.
-Es muy fácil (contestó) hicieron un conjuro en la puerta del
sótano, para que no pudieramos traspasarlo y
reunirnos con nuestra hija.Sólo teneis que quitar la arena
blanca que hay en la entrada del sótano.
-¡Vale!-Dijo Andrea.
Nos dirijimos temblando a la puerta y con una escoba
vieja que había allí quitamos la linea blanca de arena.
De repente se abrieron todas las puertas de golpe, nos asustamos
del golpe que dieron las puertas, y saliendo por los pasillos se oía un lloro
de una niña pequeña.
Vimos la puerta de la calle y salimos zumbando a la calle.
Y ya estando fuera dijo Goi:
-¡Mirad eso!- Y todos miramos a la ventana y vimos a los padres y a una niña en brazos diciéndonos con la mano adiós.
-En fin... lo bueno es que hemos ayudado a una familia- Dije.
-Eso es verdad- Dijo Leire
Acordamos no decir nunca a nadie lo que nos había pasado.